Hola, bloggeros!
Mi nombre es Cris, y participo en este blog con mis compañeros como proyecto de una asignatura. Espero que os parezca interesante y os sirva de ayuda!
Os empezaré hablando sobre las radiaciones ultravioleta solares y lo que suponen para nosotros.
Los rayos UVA son un tipo
de radiación electromagnética producida por el sol. La intensidad de estos
dependen de factores como la latitud, la altitud, el efecto albedo (es decir,
la reflexión de las ondas en el suelo y sobre las nubes), o el grosor de la
capa de ozono (factor polémico del cual os hablaré en mi próxima entrada).
Como
cuenta el refrán, “Si lo breve es bueno, dos veces bueno”. Una exposición moderada
no tiene porqué suponer ningún problema. De hecho, los ultravioleta son
esenciales en pequeñas cantidades para el organismo humano, ya que intervienen
en la producción de vitamina D.
Sin embargo, exponer nuestra piel o nuestros ojos en
exceso a los rayos UVA puede suponer la aparición de lesiones, leves e incluso
graves, que repercuten gravemente en nuestro estado de salud. De hecho,
estudios nos permiten relacionar una alta exposición con distintos tipos de
cáncer cutáneo, quemaduras de sol, deficiencias en el sistema inmunitario y
variadas enfermedades oculares.
Más
concretamente, hoy en día sabemos que grandes exposiciones pueden ocasionar
alteraciones crónicas de la piel como melanomas o carcinomas cutáneos,
quemaduras de piel o envejecimiento acelerado.
Por otro lado, podemos clasificar los efectos sobre
los ojos en agudos, como la inflamación de la córnea (fotoqueratitis) o de la
conjuntiva (fotoconjuntivitis), o crónicos, como las cataratas.
Además, estas radiaciones solares pueden disminuir la
eficacia del sistema inmunitario, modificando el mecanismo de las respuestas inmunitarias.
Estos importantes efectos de la radiación ultravioleta
nos dejan cifras como estas:
- En 2000, a nivel mundial se diagnosticaron 200 000 casos de melanoma maligno y se produjeron 65 000 defunciones relacionados con este tipo de cáncer.
- En el mismo año, la exposición excesiva causó aproximadamente 60 000 muertes prematuras.
- A escala mundial, cerca de 18 millones de personas han quedado ciegas como consecuencia de las cataratas; hasta el 5% de estas pueden estar causadas por las radiaciones ultravioleta.