En entradas anteriores, uno de mis compañeros os
habló sobre la silicosis, una enfermedad laboral que afectaba
especialmente a los mineros. Siguiendo la temática, hoy trataré la
neumoconiosis.
mineral,
grafito o carbón artificial durante un período prolongado de tiempo.
Este trastorno puede cursas de dos formas:
simple y complicada (también llamada fibrosis masiva progresiva o FMP). El riesgo de sufrir un tipo u otro depende de factores como el tiempo de exposición, el tamaño de las partículas, etc.
Si una persona está diagnosticada de
neumoconiosis de carcácter simple, por lo general, el pronóstico es positivo,
causando raramente incapacidades serias o fallecimientos. Si el carácter de la
patología es más complicado, se pueden desarrollar progresivamente posibles
complicaciones como bronquitis crónica, EPOC (Enfermedad pulmocar obstructiva
crónica) o insuficiencias respiratorias y/o cardíacas. Es más, si una
neumoconiosis complicada se acompaña de una artritis reumatoidea, se denomina síndrome
de Caplan.