La fiebre tifoidea, o fiebre entérica, es una enfermedad infecciosa causada por las bacterias Salmonella typhi o Salmonella paratyphi. La transmisión de esta bacteria se produce a través del aire, el agua, los alimentos y las heces contaminadas. De este modo, tanto enfermos de fiebre tifoidea como portadores asintomáticos también pueden transmitir la bacteria.
| Incidencia de la fiebre tifoidea |
Una vez que las bacterias ingresan en el organismo, por vía digestiva llegan al intestino, pasando finalmente a la sangre. Una vez dentro del torrente sanguíneo, estas bacterias pueden llegar a cualquier parte del cuerpo. Se van acumulando en sangre, causando una bacteremia, y cuando llegan a cifras entre 105 y 109 de bacterias, se desencadena la infección. Una vez que se ponen en marcha las respuestas inmunitarias, las bacterias son eliminadas al exterior vía fecal.
Con 16-33 millones de casos estimados en el mundo, que han causado entre 500,000 y 600,000 muertes, la OMS declara la fiebre tifoidea como un problema serio de salud pública. Su incidencia es mayor en personas de edades comprendidas entre los 5 a 19 años de edad.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
Las manifestaciones iniciales de esta infección son: fiebre alta constante (mayor a los 39ºC), indisposición general, dolor abdominal, diarrea profusa, sudoración, gastroenteritis y erupciones conocidas como "manchas rosas" (pequeños puntos rojos que aparecen en abdomen y tórax).